Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como de Literatura

Sangre y sacrificio: la verdadera historia de "La Sirenita" (Parte II)

Imagen
El lujo y el esplendor del salón de baile eran tales que jamás se habían visto en la tierra. Las paredes y el techo eran de cristal grueso y transparente. Centenares de gigantescas conchas se alineaban junto a las paredes y desprendían llamas azules que iluminaban el interior del salón y todo el mar. Innumerables peces de todos los tamaños se acercaban a las paredes de cristal: unos eran púrpuras, otros plateados, otros dorados. En medio del salón danzaban con grácil ligereza sirenas y tritones al melodioso son del canto de las princesitas: voces tan bellas jamás se habían oído entre los mortales. Y la voz de la más pequeña era la más hermosa bajo las aguas y sobre la faz de la tierra. Sin embargo, ella solo podía pensar en aquel a quien amaba más que a su padre y a su madre, aquel que navegaba sobre el palacio de cristal en un magnífico barco y que no sospechaba siquiera de la existencia de las sirenas. En un arrebato, la sirenita abandonó el baile y fue a buscar a la Bruja ...

Sangre y sacrificio: la verdadera historia de "La Sirenita" (Parte I)

Imagen
[Este texto no es mío, como es natural, sino de un tipo bastante raro llamado Hans Christian Andersen (1805-1875), danés de nacimiento y aficionado a traumatizar a generaciones de niños con cuentos tristes que acaban mal, o por lo menos no del todo bien. Nunca suenan campanas de boda en las historias de Andersen, el príncipe nunca besa a la heroína, y quien esté esperando a que termine la historia para aplaudir y lanzar confeti, ya puede ir preparándose para escuchar un cuento de los de antes. Despedíos de aquella simpática Ariel de ondulante cabellera pelirroja y del príncipe Eric. Decid adiós con la manita al cangrejo Sebastián y relegad al olvido al estúpido de Flounder. Eerase una vez.....] Mar adentro, las aguas son tan azules como las flores del aciano y tan transparentes como el claro cristal; pero el mar es allí muy profundo, tan profundo que las anclas de los barcos no han podido alcanzar jamás el fondo marino. Pues bien, allá abajo vive el pueblo del mar. Pero no pens...

Trucos para escapar de una pesadilla

Imagen
Os voy a dar un consejo de gratis: nunca os quedéis dormidos leyendo a Algernon Blackwood . No es sano. El maldito loco se te mete debajo de la piel y se cuela por todas las rendijas de tu cabeza hasta aterrizar en tus sueños. Recuerdo una noche de otoño en la que cometí la imprudencia de adormilarme mientras leía una de sus más célebres historias, "El Wendigo". La última frase que pude procesar antes de que los ojos se me cerraran como persianitas fue la siguiente : "Algunas pesadillas se presentan con terrible apariencia de realidad, pero a veces basta la inconsistencia de un simple, pequeño detalle para poner de manifiesto la incoherencia y falsedad de todo. En las profundidades de una mente dormida, algo permanece despierto, preparado para emitir su juicio: Todo esto no es real; cuando despiertes lo comprenderás” . No voy a ponerme a contar mi sueño, porque como todos sabemos los sueños tienen una curiosa cualidad: son fascinantes para el soñador y una auténtic...

En blanco

Imagen
--> "Calíope" Jose Luis Muñoz Que traicioneras son las palabras. Que enfermizamente difícil es trabajar con ellas. Que caprichosas, que volubles, que pérfidas. Son anárquicas e impredecibles, como hojas atrapadas en un remolino; confiar en ellas es una estupidez, y no hay nada que puedas hacer al respecto. Está en su naturaleza ser resbalosas como peces, sibilinas como culebras, esquivas como ciervas. “¿Tu que eres, de ciencias o de letras?”. De letras, me cago en todo. De letras, para mi suerte y mi desgracia. Con los números se puede llegar a un acuerdo: si eres capaz de seguir como un sabueso sus mareantes curvas y contra-curvas, y afilar tu mente como un cuchillo de disección, no te pondrán pegas y se dejarán manejar. Los números son gente razonable, sólo piden un poco de orden. Pero las letras…las letras se reirán de ti hasta el final. No siguen ninguna pauta, no hay fórmula alguna que valga para atraparlas. A veces revolotean, saltan, brincan, asoman...

¿Y por qué un Áuryn?

Imagen
Hay mil motivos para hacerse un tatuaje. Hay quien se hace un tribal en la nuca para ser el más chulo del aparcamiento. Hay quien se planta el toro de Osborne en una teta para que asomen los cuernos por encima del sujetador (true story, lo juro). Hay quien se tatúa el anagrama de Tolkien y se cree que es una letra china que significa “bella flor”. Hay quien se dibuja el logo del Carrefour porque le parece lo más y hay quien se tatúa un enano con un hacha de dos metros. Hay gente que transmite algo con sus tatuajes y gente que le importa un pimiento lo que transmita con tal de que luzca resultón. Hay gente pa to. Yo me voy a tatuar un Áuryn. A partir de aquí, he registrado dos reacciones habituales. Bueno, en realidad tres, pero las dos primeras se manifiestan con irritante insistencia: Primera reacción : Estupefacción -¿Un lo que? -Un Áuryn...son dos serpientes entrelazadas que... -¡Uala! ¿¿Te vas a tatuar el símbolo de los malos de Conan?? (Están entrelazadas, no en...